¿cuál es el futuro del brand safety governance si estandarizamos playbooks de detección de fraude cross-market?

Estoy pensando a futuro, y tengo una pregunta provocadora: si cada agencia y cada marca construye su propio modelo de detección de fraude, con sus propios criterios, ¿no estamos creando fragmentación?

Imágina esto: un influencer es flaggeado como “riesgo alto” por una agencia, pero “seguro” por otra, en el mismo mercado, con datos similares. El influencer nunca sabe por qué. No puede mejorar. Las marcas no confían.

Lo que estoy anticipando es que eventualmente habrá estándares. Y me pregunto: ¿should they be built by agencias, o deberían ser open-source? ¿Apoyadas por expertos de mercado?

He estado experimentando con un playbook estandarizado—criterios claros para lo que constituye “fraude confirmado” (bots comprados, engagement rings, etc.) vs “riesgo moderado” (engagement anómalo pero potencialmente legítimo) vs “bandera verde”. Si todos usáramos criterios similares, los influencers podrían entender qué es aceptable, y la calidad de las campañas mejoraría.

Pero aquí está el catch: estandarizar significa perder ventaja competitiva. Si todos tenemos el mismo criterio, nadie tiene edge.

¿Ustedes creen que el futuro es fragmentación (cada quien su modelo) o convergencia (estándares compartidos)? ¿Y quién debería liderar esa convergencia?

Convergencia parcial es probable. Habrá un conjunto de estándares de industria para fraude obvio (bots, bot networks, engagement rings). Eso es bajo riesgo compartir porque es ‘higiene básica’. Pero brand safety? Eso será siempre específico de marca porque riesgos para Tesla son diferentes a riesgos para una marca de skincare. Lo que predigo: herramientas de código abierto para detección de fraude, pero capas de personalización para brand safety. Así converges en lo básico pero retienes ventaja competitiva en lo estratégico.

Yo apoyo estandarización en fraude. Créeme, el fraude es fraude. Si podemos compartir inteligencia sobre qué hace que una cuenta sea un bot, todos ganamos. Los influencers honestos se benefician, los clientes confían más. La agencia que mejor usa esa inteligencia compartida, más rápido la ejecuta, es la que compite. No es el modelo, es la ejecución.

Como creadora, esto es crucial para mí. Si hay estándares claros, puedo construir mi cuenta sabiendo qué evitar. Hoy en día, es misterio. Es ‘algunos te dicen que tu engagement es sospechoso’, ‘otros dicen que está bien’. Estándares harían la industria más justa. Aunque, honestamente, también me asusta si los estándares son demasiado restrictivos y solo benefician a mega-influencers. Así que: estandarización sí, pero con representación de creadores pequeños en la definición de esos estándares.