He estado trabajando con un par de marcas estadounidenses que querían entrar a LATAM y honestamente, el primer obstáculo no fue el dinero ni los números—fue la comunicación cultural.
Vi a una marca intentar usar la misma campaña que funcionó en Texas directamente en México, y básicamente fue un desastre. No era que el contenido fuese malo, sino que no resonaba. Las referencias eran diferentes, el humor no funcionaba igual, y los creadores locales simplemente no se veían reflejados.
Eventualmente aprendí que esto requiere más que traducción. Necesitas gente que entienda realmente cómo funciona cada mercado. Trabajar con creadores LATAM que tengan credibilidad en sus regiones es clave, pero también necesitas que entiendan qué quiere realmente la marca estadounidense.
Lo que me ha funcionado es tener conversaciones reales con los creadores sobre la estrategia antes de lanzo cualquier cosa. No es solo briefing—es construcción de estrategia juntos. Ellos entienden qué va a funcionar localmente, ustedes saben qué necesita la marca.
¿Cómo han manejado ustedes estas diferencias culturales sin terminar con campañas que se sienten forzadas o desconectadas del mercado local?