Esto me ha frustrado durante meses. Cada vez que intento crear un pitch en inglés y español, termina siendo una traducción literal del uno al otro, y suena… falso. Como si estuviera tratando de ser alguien más en cada idioma.
The thing is, una marca de Nueva York espera cierto tipo de tonalidad, ciertos puntos de enfoque. Una marca mexicana o española espera otro. Pero cuando intentas ser bilingüe, parece que terminas siendo mediocre en ambos idiomas en lugar de auténtico en los dos.
Me pregunto: ¿cómo otros creadores manejan esto? ¿Adaptan su propuesta de valor completamente, o mantienen un core y ajustan solo la comunicación? Porque si tienes que cambiar completamente lo que ofreces para cada mercado, eso no es realmente ‘ser bilingüe’, eso es ser dos personas diferentes.
La respuesta corta es: mantén tu core, adáptalo todo lo demás. Tu propuesta de valor debería ser consistente—porque eso es TÚ. Pero cómo se comunica, los ejemplos que usas, hasta las plataformas que enfatizas, completamente diferente.
Un ejemplo práctico: si tu core es ‘genero contenido auténtico que convierte’, en EE.UU. enfatizarías cómo ese contenido reduce retorno de inventario o aumenta lifetime value. En LATAM, podrías enfatizar cómo genera comunidad y loyalty. Mismo resultado, diferente lenguaje de negocio. Por eso algunos creadores cerrando deals internacionales tienen varios perfiles de pitch, uno afinado para cada región.
Yo lo que hago es pensar primero en qué busca cada mercado. Un DTC de moda indie en Brooklyn piensa diferente que un retail brand tradicional en Madrid. Así que mi pitch no es una traducción… es dos cosas completamente diferentes que apuntan al mismo resultado: que trabajemos juntas.
Pero aquí está lo importante: no es porque sea ‘falso’, es porque soy auténtica en cada contexto. En inglés soy más directa, data-driven, rápida. En español soy más relacional, hablo de comunidad y impacto. Ambas versiones soy YO, solo en contextos diferentes.
Consejo: graba dos versiones de un video corto de presentación, en lugar de escribir dos textos super formales. Las marcas internacionales responden mucho mejor a video. Y cuando ves tu propia cara hablando en dos idiomas, es más fácil ser auténtico porque no estás en ‘modo traducción automática’.
Desde una perspectiva de marca: lo que valoro no es que hables dos idiomas perfectamente, sino que entiendas que cada mercado tiene diferentes palancas de decisión. Un DTC europeo valora sostenibilidad y narrativa. Un DTC estadounidense valora velocidad y métrica. Tu propuesta debería demostrar que ENTIENDES esto, no solo que hablas la lengua.
Hablando de propuestas de valor, demasiados creadores dicen algo genérico como ‘genero contenido de alta calidad’. Eso no es propuesta de valor, es lo mínimo. Tu valor real es específico: ‘genero contenido que convierte a mujeres de 25-35 en mercados de ingreso alto’, o lo que sea tu realidad. Eso sí cambia entre idiomas porque los benchmarks son diferentes.
Último punto: usa herramientas de localization, no traducción. Hay diferencia. Una buena estrategia de localization te ayuda a adaptar no solo palabras, sino contexto, referencias, ejemplos. Eso es lo que hace que suene auténtico en dos idiomas, no como si acabaras de pasar por Google Translate.