He estado trabajando en ejecución de campañas que involucran influencers de ambas regiones simultáneamente, y honestamente, las diferencias van mucho más allá de idioma e huso horario.
Primero, el contexto cultural es abismal. Un influencer de Estados Unidos podría pensar que el engagement es todo, y podría estar enfocado en números puros: followers, likes, conversión. Pero en muchas partes de LATAM, especialmente el Hub funciona porque entiende que la lealtad comunitaria es diferente. El engagement aquí es más… emocional, por decirlo así.
Segundo, la forma en que cobran. En EE.UU., he visto contratos muy estructura dos, KPIs claros, pagos por performance. En LATAM, especialmente con micro y nano influencers, es más flexible, más basado en negociación. Eso no es malo, solo diferente.
Tercero, y esto es importante: el contexto económico afecta TODO. Lo que una marca pequeña puede gastar en influencer marketing en EE.UU. es completamente diferente al alcance que eso mismo dinero te dá en, digamos, México o Perú. Un nano-influencer en LATAM podría generar más impacto real que un micro-influencer en Estados Unidos por la mitad del presupuesto.
Cuando construyo estrategias usando el hub, I’m siempre pensando: ¿cuál es la combinación óptima? ¿Necesito un macro influencer de EE.UU. co-creando contenido con micros de LATAM? ¿O debería ir todo LATAM pero tener consultoría de someone con experiencia cruzada?
¿Ustedes cómo lo están haciendo? ¿Han visto que una combinación funciona mejor que otra?