Hace seis meses decidí hacer un test serio. Tomé el mismo presupuesto anual, lo dividí en tres: un tercio para micro-influencers, un tercio para macros, un tercio para nanos. Quería ver dónde rentaba más en un producto específico.
Nota: definí así porque lo que vi en LATAM es diferente a Estados Unidos.
Con los nano-influencers (1K-10K followers): Fueron increíbles para reach. El CPM fue ridículamente bajo. Pero la calidad del tráfico era mixta. Muchas veces el público era tan niche que 95% no convertía. Sin embargo, los que convertían? Eran súper leales y el LTV fue 3x más alto que en otras categorías.
Con los micro-influencers (10K-100K followers): Este fue el sweet spot. El engagement era mayor, parecía más auténtico que con macros, pero sin la fricción de coordinar 50 creadores. El ROI fue consistente. Mes 1, mes 2, mes 3. Sin sorpresas.
Con los macro-influencers (100K+): El reach fue masivo, pero… aquí viene el dato que nadie te dice. El engagement era bajo en términos porcentuales, pero la cantidad absoluta de conversiones fue alta. El problema: el CPA fue 4-5x más caro que con los otros grupos. Valió la pena para awareness, no tanto para performance.
La sorpresa más grande: trabajar en LATAM con micro-influencers rentó casi igual que en Estados Unidos. Pero con macros, la diferencia fue enorme. En US, un macro puede pedir $15K por un post. En LATAM, el mismo follower count te cuesta $2-3K. Esa diferencia de 5-7x en precio NO se traduce en 5-7x mejor en conversiones.
Lo que aprendí es que el «mejor» influencer tipo depende totalmente de tu objetivo. Si quieres reach rápido, macros. Si quieres ROI consistente y LTV alto, micros. Si tienes presupuesto para coordinar múltiples creadores, nanos te dan volumen.
¿Qué tipo de influencer estás usando más en tus campañas y cómo decidiste ese mix?