El punto de Chloe es critical. Presupuesto ≠ outputs esperados. Hay que tener conversación real con influencers en cada mercado para entender: “Por $X, qué esperas?”
Lo que sí necesitaría es una plataforma donde esos benchmarks—“en Rusia, un micro-influencer con 20k followers charged $Y por deliverable”—estuviera centralizado. Eso tomaría guesswork de la ecuación.